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La tergiversación de los mandatos de Jesús

Enviado por Originario el 15/03/2011 a las 7:53

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La tergiversación de los mandatos de Jesús

Extraído de Food for a Future de Jon Wynne Tyson, 1975
Traducido por Alejandro Muñoz Uribe
alejandromzu@myrealbox.com

Pocos pensadores negarían hoy en día que el fracaso de la Iglesia para perpetuar una fe viva se debe en gran parte a su abandono de la cristiandad a favor de la iglesiandad. Y muchas personas jóvenes en particular considerarían que la principal acusación contra la enseñanza religiosa ortodoxa es que la teología, el dogma y el ritual han substituido y eclipsado los sencillos mandatos morales y espirituales de Jesucristo.

Esto es muy importante para nuestro tema. La tergiversación más evidente que han hecho las iglesias de los mandatos de Jesús se ha presentado en el ámbito de la violencia. Así lo escribió Henry Salt en su enérgico libro Setenta años entre salvajes:

La religión nunca ha favorecido la causa humanitaria. Su monstruosa doctrina del castigo eterno y la tortura de los condenados es la base de gran parte de la barbaridad con la que el hombre ha tratado al hombre; y la profunda división creada por la Iglesia entre el ser humano, con su alma inmortal, y las «bestias» carentes de alma, ha sido responsable de una cantidad incalculable de crueldad.

Sin embargo, éste no es el lugar para discutir la materia con profundidad. Pero incluso la Biblia (y digo «incluso» porque al seleccionar textos de esa fuente uno puede encontrar aprobación para prácticamente todo lo bueno o malo que hay bajo el sol) comienza con esta afirmación de Dios a los hombres: «Yo les entrego, para que ustedes se alimenten, toda clase de hierbas, de semilla y toda clase de árboles frutales» (Génesis 1,29). Y más adelante, con más énfasis aún: «Lo único que no deben comer es la carne son su alma, es decir, con su sangre» (Génesis 9,4).

En El Evangelio Esenio de la Paz, una traducción directa de los textos arameos originales, el propio Jesús no escatimó palabras: «Y la carne de los animales muertos en su cuerpo se convertirá en su propia tumba. Pues en verdad os digo que quien mata se mata a sí mismo, y quien come la carne de animales muertos come del cuerpo de la muerte.»

En su libro El Evangelio de los Doce Santos, el fallecido G. J. Ousley ofrece una traducción del evangelio original que los miembros de la comunidad esenia protegieron de la corrupción general. Aquí se encuentra una versión de las enseñanzas de Jesús que no fue manipulada por los «correctores» designados por las autoridades eclesiásticas de Nicea. Estos «editores» eliminaron con minucioso cuidado las enseñanzas que no estaban dispuestos a destacar o a seguir, especialmente todo lo que pudiera servir como argumento contra el consumo de carne. Por ejemplo, la historia de la intervención de Jesús en varias ocasiones para evitar el maltrato de los animales, y también aquella interesante e importante enseñanza —que sobresale siempre en las escrituras orientales— de la unidad esencial de toda vida.

En la comunidad donde vivieron José y María no se mataba un cordero para celebrar la Fiesta de la Pascua. José y María, sus padres, subían a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua, y «celebraban la fiesta según la costumbre de sus hermanos, que se abstenían de derramar sangre, de comer carne y de licores».

 

El texto esenio indica que Jesús amaba y protegía a los animales y a las aves desde su infancia: «Y él se dirigió a todos diciéndoles: "Absteneos de la sangre de los estrangulados, de los cuerpos muertos de las aves y otros animales, y guardaos de toda acción cruel y de toda injusticia. Pues ¿creéis que la sangre de pájaros y otros animales puede lavar pecados?"». La comida de Juan el Bautista eran los frutos del guisante y miel silvestre, y a los discípulos se les prohibió comer carne: «Comed lo que os pongan delante, pero no toquéis lo que haya costado vidas, porque esto no es legítimo para vosotros. Y en cualquier ciudad que entréis y os acojan, comed lo que os pongan delante, que no haya sido muerto… Y permaneced en esa casa y comed y bebed lo que os sirvan, que no implique derramamiento de sangre… Sed por eso considerados, bondadosos, compasivos y amables, no solamente con vuestros semejantes sino también con todas las criaturas a vuestro cuidado; pues para ellas sois como dioses a los que alzan la vista en sus necesidades.»

Algo muy interesante es que en esta traducción no aparece la historia del milagro de los panes y los peces. En su lugar, hay un relato sobre el milagro del pan, la fruta y un cántaro de agua: «Y Jesús colocó el pan y la fruta delante de ellos, y también el agua. Y comieron y bebieron todos hasta que se saciaron. Y se maravillaron; pues cada uno tuvo suficiente y aun se quedó con sobras, y eran en número de unos cuatro mil». Y cuando Judas llevó un cordero para matarlo en la Pascua, Jesús lo reprende: «No derramando sangre inocente, sino mediante una vida honesta encontraréis la paz de Dios… Benditos sois los que cumplís este mandamiento; pues Dios es manifiesto en todas las criaturas. Todas las criaturas viven en Dios, y Dios está oculto en ellas… Aquellos de cada pueblo que no se manchan con crueldad, que practican la justicia, que aman la misericordia y honran las obras de Dios, que prestan ayuda a los débiles y oprimidos, ésos son el Israel de Dios.»

Jesús fue acusado de hablar contra la ley cuando citó las palabras de Jeremías en contra de las ofrendas de sangre y los sacrificios, y respondió a quienes lo criticaban: «En verdad, no hablo contra la Ley [de Moisés], sino contra los que han corrompido su Ley, que él os permitió a causa de la dureza de vuestros corazones», continuando:

Pues Yo solamente tomo los frutos de los árboles y las semillas de las plantas, y éstos son transformados por el Espíritu en Mi carne y en Mi sangre. Solamente de esto y de similares cosas comeréis vosotros, que creéis en Mí y sois Mis discípulos, pues de esto, en el Espíritu, vienen a los hombres vida, salud y sanación…

Si estos extractos se aceptan solamente como prueba, confirman por lo menos que la Biblia era originalmente un documento mucho más completo que el que tenemos actualmente. Según parece, no existen diferencias entre las enseñanzas de Jesús y la filosofía del vegetarianismo humanitario, y es ilógico esperar que las hubiera, pues se sabe que Jesús fue Nazareno, una secta precristiana de judíos sirios similares a los Esenios cuya obediencia a las leyes de Moisés tomaba particularmente en cuenta el mandamiento «No matarás». Sus órdenes internas se abstenían de la carne y el alcohol.

Pero siempre que se recurre a inspiradores pasajes fuera de su contexto se patina sobre hielo frágil. Lo que debe influenciar a cualquier estudiante responsable interesado específicamente en la actitud cristiana hacia la crueldad, no es qué párrafos de la Biblia se puedan citar ni cuáles sean las interpretaciones de los sacerdotes, sino el espíritu y el contenido completos de la vida de Jesús hasta donde nos sea posible juzgarlos de los textos que nos han llegado. Jesucristo fue claramente un hombre que predicó la no-violencia, sin importar cuáles hayan sido sus fallas e inconsistencias personales. No sabemos hasta qué punto él pudo prestarle atención al tema de la violencia del hombre hacia otras especies, pero quizás estuvo muy ocupado en su corta vida convenciendo a los seres humanos de los fundamentos de una mejor conducta entre sí mismos. Dos mil años más tarde, con el arduo trabajo de la teoría terminado desde hace tiempo, es más fácil ampliar nuestra preocupación, que es quizá precisamente lo que siempre han esperado Jesús y otros grandes maestros de sus «rebaños». No tenemos ningún derecho a asumir que las órdenes más bajas de la creación se encuentran excluidas de su compasión por el hecho de que sólo unos cuantos hayan elaborado unos estatutos específicos para los animales. Cuánto más extraño sería que se hubiera dado este caso: «Yo os digo que si deseáis infligir cualquier crueldad o sufrimiento a los animales, podéis hacerlo». De algún modo suena inverosímil.

            NOTA: ESTE ARTÍCULO PROCEDE DE LA WEB               WWW.LAILUMNINACION.COM

PARA VER EN `PROFUNDIDAD EL CRISTIANISMO ORIGINARIO TAL COMO ES REVELADO EN NUESTRA ÉPOCA COMPLETANDO, DESMITIENDO  Y ACLARANDO TODO LOS QWUE SE HA DICHO SOBRE CRISTIANISMO A LO LARGO DE LA HISTORIA LA WEB ADECUADA ES: WWW.ALTERNATIVARTV.COM

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